
El próximo martes, termina la primera temporada de Dr. House y quiero decirle a hasta pronto a este personaje fabuloso del anti-héroe inteligentemente irónico.
Hay situaciones en las que me gustaría saber decir las cosas tan claras y tan inteligentemente irónicas que dejaran de una pieza a quien las recibe.
Siguiendo esta voluntaria "terapia House" aplicándola a mi vida real, me he reído mucho estos meses, internamente claro, no hay nada como sacarle punta a una situación para conseguir estar motivado. Nos tomamos normalmente las cosas muy en serio y la risa es la gran desterrada de nuestras prisas.
Hay personas que tienen un don innato (no unos maravillosos guionistas) sino que son así por naturaleza. Ya en el colegio recuerdo que moríamos de risa con El Largo con sus comentarios irónicamente absurdos. Y también hecho de menos a mi compañera Blossom de la facultad que era capaz de sacar punta a las situaciones más normales e insulsas, convirtiéndolas en un mordaz comentario.
Así que hasta luego, seguiré aplicando su saludable terapia Dr. House.

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