martes, 20 de agosto de 2013

Historias... que suceden en el metro


Por segunda vez en una semana, algún viajero me aporta algo que es exactamente lo que necesito en este momento en este punto del viaje de la vida...

El pasado martes, 8:30 de la mañana Manuel Becerra, decido salir de una relación que no me aporta nada. Allí a mi lado dos hombres peruanos hablan sobre la espiritualidad y comentan una frase entre ellos que a mi me da el corazón un vuelco. En mi ensimismamiento personal, alguien me habla sin saber que esas palabras marcan hoy mi futuro, que son el punto de inflexión necesario para que yo decida no mirar atrás.

Hoy, de nuevo martes 18:23 y en metro al salir del trabajo, a mi lado, leyendo un texto, una mujer de mediana edad, no sabe lo que me aporta lo que estoy leyendo en sus manos, es la clave, mi clave para seguir en el mismo camino, comprendiendo el mundo y aprendiendo para no tropezar en este mismo error.

Qué hacer? Dar las gracias? Intervenir con los aportadores casuales? Al igual que vienen se van... sólo queda el mensaje, ese que necesito, ¡que fortuna haberlo encontrado!.

Como diría alguien que pasó por mi vida:
No existen las casualidades... son serendipias.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Los diez minutos de espera



Creí por un momento que podría llegar por el camino fácil, sólo un momento, un instante de minutos  en el que vendí lo que creo para seguirte.

Lo más tonto es que no me prometiste el cielo, sólo alzarme para tocarlo y yo me conformé. No quiero hacerlo.

No voy a domar mis sueños porque queden muy altos. No me gusta la mediocridad, no quiero aceptarlo.

He vivido entre mezquinos, no quiero hacerlo entre mediocres, ni convertirme en uno. Porque sé que mis sueños están ahí y no están por el camino fácil. 

"El trigo nace entre la mierda" me dijo alguien, y yo añado "porque mira al cielo y no hacía abajo".

Puede que nunca llegue a ningún sitio, o quizás sí, esta es mi motivación, pero no me perdonaría no intentarlo.

La vida te sorprende... sí, haciéndote caminar por caminos insospechados para devolverte al mismo punto reforzando tus creencias.

Cada pareja te devuelve en espejo lo que eres y en lo que te convertirás junto a ella en un futuro. La imagen que he visto junto a ti... no era la mía.