viernes, 8 de agosto de 2008

TODO CUESTA

No nos engañemos todo lo bueno cuesta… cuesta trabajo atención cariño, tiempo dinero, esfuerzo. Como hacer un buen gazpacho cuesta… dinero en los materiales, aprendizaje de la receta, cariño en cuidar el procedimiento, atención a los detalles y tiempo mientras lo haces.

Lo más fácil es no esforzarse, no atender, no preocuparse, no relacionar, no involucrarse, no saber, no escuchar, no comprender, no recordar, no relacionarse, en definitiva desistir en continuar comprendiendo el mundo y las personas.

En las relaciones humanas es más fácil ser intolerante porque no hay que invertir tiempo y raciocinio en ponerse en lugar del otro. Es muy fácil insultar al otro y hacer daño mientras que conocer lo que le hace feliz lleva mucho tiempo, esfuerzo, involucra sentimientos. Amar es de gente valiente, ser pacifista sin ser bobalicón es de gente esforzada, ser tolerante es ser el Hércules del músculo de pensar como el otro.

En una sociedad en la era digital en la que tendemos a buscar y querer todo lo fácil, en la que conectamos la televisión y nos dejamos “in-fluir”, nos cuesta reconocer el trabajo de los que esfuerzan, reconocer aquel que sabe más que nosotros en otra materia y por lo cual debería regir en ese caso el principio de autoridad. Como “todo vale” y cuanto más barato mejor…

Difícil encontrar lo que a uno le gusta, es más fácil descartar lo que a uno le disgusta.