sábado, 10 de septiembre de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
lunes, 6 de junio de 2011
Historias... que suceden en el metro

un chico pelirrojo de unos diecisiete a diecinueve años espera de pie. Va hecho un pincel; pantalones de pinza beige, zapatos marrones, chaqueta azul marino y corbata parece que fuera o viniera a su graduación.
Yo voy rumiando mi día especial, llevo una minifalda y voy cargada de bolsas y pensamientos.
Me siento en el banco del andén pensado en lo que me ha dicho mi madre, el chico pelirrojo se sienta a mi lado con sus largas piernas estiradas.
Me cruzo de piernas y le rozo el inmaculado pantalón,
-lo siento- murmuro,
- si te da rabia puedes volver hacerlo- me contesta el pelirrojo sonriente.
Giro mi cara y le miro sonriendo, tiene una cara traviesamente divertida.
-tendré que llevarlo al tinte- me dice mientras se sacude... -y se lo diré a mi abogado- añade.
¡Ja! este tipo me cae bien, pienso.
-mándame la factura del tinte- le digo.
-ah eres abogado- me dice sonriendo
-no, era una broma, por la factura del tinte- aclaro, pensando sorprendida que lo he hecho con intención de que pidiera mi email y no lo ha pillado...
Llega nuestro metro, entramos, se sienta y me quedo de pie. La próxima es mi parada...
Salgo de espaldas y se cierran las puertas, soy consciente que me está mirando.
Subiendo las escaleras mecánicas veo como se aleja el metro, tras las ventanas nos miramos… divertidos, levanta su dedo pulgar y sonríe.
A la colegiala que llevo dentro… ¡le encantan los pelirrojos descarados!.
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