Se que vives en un mundo aparte, estas cerca y sin embargo muy lejos de mí. No sé a ciencia cierta lo que percibes pero sé que te llega...
Eres una hoja en blanco en mi vida; los demás, sobre ti en ella escribieron pero tú... no puedes. Sé que el valor te falta aunque no el deseo.
No se de ti más de lo que oigo, no sé decir más de lo que intuyo, pero la hora amarillea y todo sigue...
Para ayudarte a escribir te dí lápices, bolígrafos, colores, los recibiste pero no los usaste.
No espero encontrar en tí un libro de maravillosos cuentos, aventuras o fantasías, sólo quiero que me cuentes tu realidad, que confíes en mi papel.
Me miras y aunque nada me dices... yo te oigo.
Piensas, meditas... habitas otro mundo diferente al nuestro, donde todo se clasifica según tus sentimientos. Muhcas veces escapas de este mundo para vivir tu propio sueño, tú propio cielo. A la vez también has creado tu propio infierno, ¡cuidado!, ¿no será que te estas quemando por dentro?.
La vida pasa y tú estas quieto, el pasado te marca...
Y es tú hora, es la hora de salir del laberinto ¡¡busca la salida!!.
Las hojas de mí vida se llenan y tú hoja sigue intacta... ¿hasta cuándo?, díme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario